En memoria de la Flaca

16-12-19

El jueves día 12 nos dejó la flaca, nuestra flaquita.

Llegó a nosotras después de pasar por otra protectora que la rescató en un estado lamentable, pero de esas imágenes no quiero ni acordarme. Nos hicimos cargo de ella con todas las consecuencias, sabiendo que era un caso difícil. Hemos luchado por ella y con ella, hemos recorrido veterinarios, solicitado opiniones, pruebas y tratamientos, la han visto los mejores, sin escatimar esfuerzos, dinero, sacrificio, todo por ella y por sus ganas de seguir viviendo.

Con ella hemos vivido en una montaña rusa de emociones y estados de ánimo, ha pasado por temporadas de estar muy bien, parecía que estábamos ganando a la enfermedad y que el tratamiento era el acertado y de pronto, algo había en su sistema inmune que se burlaba de nosotras, una nueva recaída nos hacía cuestionarnos todo

¿Dónde estuvo el fallo? ¿Qué se nos pasó?. Tuvimos que operar sus ojos enfermos de glaucoma, por sino tenía bastante, a ella no le importó, se adaptó a su nueva situación, siempre dispuesta a los paseos, solo tenía que oír el sonido de unas llaves, o el susurro de una correa, era la primera para salir.

Después de estar en acogida más de un año se fue con su segunda mami, María José, otro ángel de la guarda. Y seguimos en la lucha, más visitas al veterinario, autovacuna, cambio de tratamiento, de pienso, hasta que ya no pudo más. No respondía a ningún tratamiento, al contrario, todo se fue complicando ¿Se rindió? Nos rendimos. Perdimos la batalla. 

El tiempo que estuvo con nosotras nos dió una lección de amor, de fuerza y superación, como bien dice María José, difícil de olvidar, dejó huella en mucha gente, amigas, compañeras, adoptantes, mucha gente que aportó su granito de arena, os estamos muy agradecidas, la flacuchi también.

La recordaremos siempre así, como veis en las fotos, como una payasita alegre, cariñosa, simpática, llena de vida y amor a raudales.

Vivió feliz, con mucho amor, incondicional, pero lejos del que ella nos daba, se fue como vino, sin hacer ruido, sin apenas quejarse. Te voy a echar de menos, flaca. 

 

Autor: Equipo ASUV


Descansa en Paz adorable Teo Lucas un ángel en el cielo